Resumen:
El problema de vivienda en Costa Rica ha persistido durante décadas, afectando principalmente a los sectores de ingresos medios y bajos, quienes enfrentan dificultades tanto por los altos costos de las propiedades como por el acceso limitado a créditos hipotecarios. Para 2023, más de 148.000 familias carecían de una vivienda adecuada, lo que evidencia la magnitud del déficit habitacional en el país.
Uno de los factores clave detrás de esta problemática es la desigualdad en el acceso a la vivienda. Según informes del CFIA y la UCR, el 90 % de la oferta habitacional está dirigida a solo el 30 % de los hogares, dejando al 70 % restante con pocas oportunidades reales. Esta situación se agrava por la disminución en la entrega de bonos de vivienda y el aumento en las tasas de interés, producto de políticas monetarias restrictivas implementadas para controlar la inflación, lo que ha encarecido aún más el financiamiento.
Ante este contexto, el estudio plantea analizar el estado actual de la vivienda en Costa Rica mediante el uso de datos públicos del SINIRUBE y técnicas de minería de datos. El objetivo es identificar las zonas con mayor vulnerabilidad habitacional, segmentadas por niveles de ingreso, y establecer la relación entre las condiciones físicas de las viviendas y el nivel socioeconómico de sus habitantes.